A MODO DE PRESENTACIÓN…
No podemos comenzar esta reflexión
sobre la identidad y misión de nuestros Institutos de Formación Docente sin
tener la claridad que, ante todo, son Institutos de la Iglesia Católica, por lo
tanto, el pertenecer a esta Iglesia es el gran signo de identidad, constituye
la verdadera “señal de identidad” de los mismos, la cual no puede estar ausente
en el desarrollo de cualquiera de sus actividades. La Iglesia, Pueblo de Dios,
Pueblo Sacerdotal, Asamblea Santa, presencia de Cristo en la Historia. La
Iglesia Universal que se concretiza en cada Diócesis y que muchas veces suele
ser una invitada a participar en ciertos eventos de los Institutos. Por lo
tanto, cada vez que conocemos y miramos más a la Iglesia, conocemos su razón de
ser, su misión, más entenderemos nuestra identidad, más conoceremos para qué
estamos, qué debemos hacer. Esta Iglesia tiene como misión la Evangelización,
por eso ahora trataremos de clarificar este concepto de evangelización: está
destinada a todo el hombre y a todos los hombres, como nos dicen nuestros
Obispos reunidos en la 96ª Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino: “Los
Obispos de la Argentina, nos dirigimos a todos nuestros hermanos que habitan
esta bendita tierra. Les escribimos desde nuestra fe como discípulos misioneros
de Jesucristo, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre, porque la
misión del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación
universal. Su mandato de caridad abraza todas las dimensiones de la existencia,
todas las personas, todos los ambientes y todos los pueblos. Nada de lo humano
le puede resultar extraño. La Iglesia sabe, por revelación de Dios y por la
experiencia de la fe, que Jesucristo es la respuesta total, sobreabundante y
satisfactoria a las preguntas humanas sobre la verdad, el sentido de la vida y
de la realidad, la felicidad, la justicia y la belleza. Son las inquietudes que
están arraigadas en el corazón de toda persona y que laten en lo más humano de
la cultura de los pueblos. Por eso, todo signo auténtico de verdad, bien y
belleza en la aventura humana viene de Dios y clama por Dios.2 La misión
primaria de la Iglesia es anunciar el Evangelio de manera tal que garantice la
relación entre fe y vida tanto en la persona individual como en el contexto
sociocultural en que las personas viven, actúan y se relacionan entre sí.
Evangelización significa, llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la
humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma
humanidad. No se trata solamente de predicar el Evangelio en zonas geográficas
cada vez más vastas o en poblaciones cada vez más numerosas, sino de alcanzar y
como trastocar mediante la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los
valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las
fuentes inspiradoras y los modelos de vida la humanidad que están en contraste
con la palabra de Dios y con el designio de salvación” ( Conferencia Episcopal
Argentina, Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad, nº 1).
Ahora, ¿cómo
relacionamos la evangelización con la educación? La Iglesia ve a la educación
verdadera como evangelizadora. Vemos que el interés y la dedicación de la
Iglesia por la educación viene desde sus comienzos: “la Iglesia realizó desde
sus comienzos, esfuerzos múltiples y generalizados por promover la educación
humana y cristiana entre toda la gente, consciente de que debía atender la vida
integral del hombre, incluso la material.”( Equipo Episcopal de Educación
Católica, Educación y Proyecto de Vida, nº 142) Pero, ¿qué lugar ocupa la tarea
educativa en la Iglesia?: “la Iglesia ve al apostolado educativo como tarea
cultural de transmisión y creatividad desde la visión del Evangelio. Por lo
tanto la educación, actividad humana del orden de la cultura, es encarada por
la Iglesia como educación evangelizadora”. (Equipo Episcopal de Educación
Católica, Educación y Proyecto de Vida, nº 142)
Ahora bien, la Evangelización es la razón de ser de la
Iglesia, esta existe para evangelizar, tiene un contenido esencial y otro
integral. El esencial implica anunciar la Buena Nueva de que hemos sido
salvados en Jesucristo, el Hijo de Dios, el Verbo hecho carne, y si nosotros
nos entregamos a Él por la fe seremos salvos. El contenido integral implica
anunciar esa salvación a todo el hombre y a todos los hombres en sus distintas
realidades, por eso nos dicen los Obispos Argentinos: “…parte integrante de la
misión evangelizadora de la Iglesia es educar al hombre; cuando la Iglesia
evangeliza y logra la conversión del hombre, también lo educa, pues la
salvación (don divino y gratuito) lejos de deshumanizar al hombre lo
perfecciona y ennoblece; lo hace crecer en humanidad. La evangelización es, en
este sentido, educación. Sin embargo, la educación en cuanto tal no pertenece
al contenido esencial de la evangelización sino más bien as u contenido
integral. Puesto que para educar no ha de perderse de vista la situación
concreta e histórica del hombre, la Iglesia educadora debe tender a la síntesis
entre fe y cultura, o sea, propiciar los valores que constituyen el núcleo de
la cultura asumidos y realzados desde la fe de una manera profunda, sólida y
duradera. (Educación y Proyecto de vida nº 145).
Por eso podemos
ahora preguntarnos: ¿cómo se evangeliza a través de la educación, a través de
estos Institutos incorporados a la educación sistemática? Porque si no
evangelizamos a través de ellos, estamos renunciando a nuestra identidad y
misión. Para adentrarnos un poco más nos centraremos en dos documentos importantes
como “Educación y Proyecto de Vida” y “Aparecida”.
Citamos: Educación
y Proyecto de Vida: “La escuela católica, por fidelidad a la misión recibida de
Cristo en la Iglesia, debe asumir una clara identificación evangelizadora, es
decir, la dedicación a una definida acción pastoral-educativa cuyo fundamento
es el Señor. El cumplimiento de esta misión exige, de parte de la escuela
católica, una incesante predisposición a mejorar tanto la calidad pedagógica
como la profundidad del testimonio evangelizador. El resultado será la síntesis
entre fe y cultura, entre fe y vida”: (Equipo Episcopal de Educación Católica,
Educación y Proyecto de Vida, nº 157)
(Pbro. Lic. Augusto Jorge Baracchini)
Consejo Superior de Educación Católica. Comisión de Formación Docente
(Pbro. Lic. Augusto Jorge Baracchini)
Abril de 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario