¿POR QUÉ SEÑALADORES?
El señalador, es un objeto indispensable para
leer; y la lectura es indispensable para aprender.
A su vez, debemos “enseñar”, pues el docente
“enseña”, señala, muestra,
indica…¿qué nos indica, o señala? El camino, la meta.
En el camino, son importantes las señales.
Ellas nos ayudan a encontrar “nuestro camino”, a ubicarnos, a saber a dónde
estamos, o a dónde estamos yendo;
también “señal” que dejamos por dónde pasamos, para dejar ubicable un
lugar al que por algún motivo quisiéramos regresar.
Según el diccionario de la Real Academia
Española[1]
señalar, en una de sus acepciones es “distinguirse” o singularizarse,
especialmente en materia de reputación,
crédito y honra.
Según el diccionario etimológico Corominas[2],
“seña” del latín signa, plural Signum: señal, marca, insignia,
bandera…; elementos estos que nos identifican,
que nos hacen más iguales a nosotros mismos, no a los demás. Nos dan identidad:
YO, lo que soy, lo que quiero ser.
Así también en la vida
necesitamos de señaladores, referencias que nos ayuden en nuestro caminar de
cada día, como seres humanos, como cristianos, como personas de fe. Del mismo modo, es como nosotros vamos a ir
transformándonos en señaladores para los otros, en referencias para la vida
misma.